La configuración más
extendida de HMI consiste en la suma de una pantalla (alfanumérica
o gráfica) y un sencillo teclado, si bien cada
vez más se están popularizando las pantallas
gráficas táctiles.
Una opción interesante consiste
en las consolas inteligentes, es decir, terminales HMI
(Human Machine Interface) que incluyen funciones de PLC,
lo que puede permitir incluso prescindir del PLC externo,
redundando en un notable ahorro económico, tanto
en valor directo de compra de equipos como en costes de
instalación, aprendizaje, puesta en marcha, mantenimiento,
recambios, etc.